Factores esenciales en el aprendizaje de niños y niñas



Las diferencias en la estructura cerebral, y las consecuentes diferencias en habilidad, predisponen al hombre y a la mujer para lidiar con los problemas empleando lo mejor de sus atributos. La Dra. SandraWitelson llama a esto «estrategias cognitivas predilectas». A grandes rasgos esto significa jugar apoyado en las fortalezas mentales que se tienen. Witelson sugiere que hay menos arquitectas que arquitectos (y por lo mismo menos mujeres científicas, físicas o matemáticas) porque siendo más débil el sentido del espacio en la mujer, ellas tienden a preferir diferentes «estrategias cognitivas», para así usar otras partes del cerebro más fuertes en ellas. En consecuencia, en el marco pedagógico, deberíamos ser capaces de ofrecer aquellos modelos de enseñanza que tengan en cuenta los estilos de aprendizaje diferentes de niños y niñas.
Si potenciamos, con métodos docentes adecuados, las matemáticas y las ciencias en las chicas, estaremos ayudándolas a desarrollar su hemisferio derecho (responsable del razonamiento abstracto y habilidades espaciales) menos activo desde su nacimiento. Cuando las matemáticas se vuelven más que un mero asunto de habilidad para hacer cómputos, y eso tiene que ver con el reconocimiento de patrones abstractos y teorías, ellas tendrán que pedir auxilio a las fortalezas innatas de los niños sentados junto a ellas. De manera que el sistema educativo, que en su modo inicial discrimina a los niños, se vuelve en una etapa posterior contra las niñas. La reforma en los métodos educativos puede compensar en cierta medida las diferencias comparativas entre los sexos. Las niñas precisarán en secundaria de un apoyo especial en matemáticas, física y ciencias en general. Así como un método docente adaptado a las peculiaridades de aprendizaje propias de su sexo. Por ejemplo, en matemáticas, se ha demostrado que las niñas perciben mejor el lenguaje verbal que el de los símbolos, de manera que la transformación de símbolos matemáticos en palabras las ayuda a la mejor asimilación y comprensión de la materia. Como señala Michael Gurian (1996), si la clase de matemáticas se imparte utilizando objetos —es decir, sin la pizarra, fuera del mundo abstracto de los significados y significantes, y dentro del mundo concreto de, supongamos, cadenas físicas de números— el cerebro femenino lo encuentra más fácil. Esto es lo que están haciendo en países como Alemania o Estados Unidos.
Es urgente formar al profesorado y también a los padres (primeros y esenciales educadores de los hijos) en el conocimiento de las diferencias biológicas y neuronales de niños y niñas, como están haciendo en algunos países con excelentes resultados, donde, en los últimos años, han empezado a producirse interacciones entre educadores y científicos cerebrales

EN LA CUMBRE: "Ética del carácter"


"Ética del carácter"

   Stephen Covey ha fallecido a los 79 años de edad en Idaho (USA) y es universalmente conocido desde que en 1989 publicó “Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva”, un libro que fue desde el primer momento un bestseller mundial y que será difícil de superar.

   En el prólogo explica cómo se gestó la redacción del libro. Covey se encontraba inmerso en un estudio sobre todo lo publicado acerca del éxito en Estados Unidos a lo largo de doscientos años. Leía centenares de libros, artículos y ensayos sobre autoperfeccionamiento, psicología popular y autoayuda. Observaba la evolución que, a lo largo de la historia de su país, se había producido en que lo que se consideraban las claves de una vida exitosa.
 
    Su estudio se encontró con una pauta sorprendente. La mayor parte de la literatura sobre el tema durante los cincuenta años anteriores era bastante superficial. Estaba impregnada de una obsesión por la imagen personal, por las técnicas y estrategias externas de tipo social para solucionar problemas profundos que, como es natural, solían prolongarse como dolencias crónicas subyacentes, que empeoraban y reaparecían una y otra vez.

   En cambio, casi todos los libros de los ciento cincuenta años anteriores se centraban en lo que podría denominarse «ética del carácter»: integridad, humildad, fidelidad, mesura, valor, justicia, paciencia, esfuerzo, sencillez, modestia, etc. Se hablaba sobre todo de los esfuerzos para integrar profundamente en la propia naturaleza ciertos principios y hábitos necesarios para vivir con efectividad, y se aseguraba que para experimentar un verdadero éxito y una felicidad duradera es fundamental aprender esos valores e incorporarlos establemente como virtudes en el propio carácter.

   Pero poco después de la Primera Guerra Mundial, la idea del éxito pasó a vincularse más a la imagen pública, a las actitudes y habilidades que aceleraban los procesos de la interacción humana. Se centró todo demasiado en la actitud mental, en las técnicas para conseguir gustar a los demás o interesarse por los otros para obtener de ellos lo que uno quiere, en una “cosmética” de la persona que, sin dejar de tener su importancia, trasladaba el centro de gravedad de la mejora personal hacia estrategias de influencia y de poder, de habilidad de comunicación y de actitudes. Se vislumbraba un descarado afán de “obtener beneficios” de la buena conducta.

   Covey hizo un profundo replanteamiento de las motivaciones y los fundamentos de la idea de la mejora personal. Se remontó a los valores más profundos, al esfuerzo por percibir a cada persona con su identidad y su valor personal. Era también una persona muy creyente, y gracias a esa profundización y a su coherencia personal, logró crear todo un nuevo estilo en la literatura sobre el tema. Insistió siempre en que cada uno cosecha lo que siembra, en que no basta que la retórica o las intenciones sean buenas, sino que hay que esforzarse decididamente para desarrollar una serie de hábitos imprescindibles para vivir con dignidad. Si no hay una integridad profunda y una fuerza fundamental del carácter, los desafíos de la vida acaban sacando a la superficie los verdaderos motivos y el fracaso está asegurado.

   Es obvio que resulta preciso esforzarse honestamente día tras día, para procurar mejorar también día tras día y así alcanzar una vida lograda. Los 7 hábitos que desarrolla este magnífico libro y que han llevado a Stephen Covey a ser un autor consagrado, son sin duda una excelente pauta para incorporar principios que sean fundamento seguro de la felicidad y el éxito duraderos. Recomiendo vivamente su lectura. Aunque escrito quizá desde una cultura y una sensibilidad diferentes a la nuestra, está lleno de sensatez y de luz, tanto para gente sencilla como para quienes se consideren personas muy cultivadas. 
 
ALFONSO AGUILÓ
 INTERROGANTES.NET

Blogalaxia

LA EDUCACIÓN DEL DESEO

BlogalaxiaEducar es introducir a alguien en la trayectoria personal adecuada y esto con amor y conocimiento, con voluntad e inteligencia. Es sacar el plus que hay en cada persona, es llevar al  hombre a que se supere a sí mismo.

La educación es la estructura del edificio personal, la cultura es la decoración (Enrique Rojas) La primera enseña a la persona a ser una estructura firme en medio de la corriente de la vida, a seguir siempre un sólo sentido, el que va hacia adelante y hacia arriba; lo segundo enseña a vivir de acuerdo  a la dignidad de la persona. La dignifica. Sin embargo entre educación y cultura hay unos bordes fluidos, no son dos linderos bien definidos, el uno implica al otro. 

El deseo es el anhelo de algo y que da fin a alguna carencia, que nos empuja en una dirección y  que para muchos puede significar un sufrimiento. Ahora bien hay deseos que se disparan solos porque pertenecen a nuestra naturaleza el apetecerlos, ella los necesita para seguir subsistiendo; y hay otros que dependen de nuestra voluntad, de nuestro querer, de nuestro antojo, ambos hay que saber administrarlos pues la saciedad desencadenada de uno u otro rebaja a la persona  a un manojo de pasiones irrefrenables que lo pueden descender, en un plano conductual,  en  su nivel de persona y reducirlo al nivel de un animal. Pero especial interés prestan la segunda clase de  pasiones, las que brotan de nosotros casi como un capricho, como un gusto, etc.  Se podría hacer una diferencia entre los primeros con los segundos, llamando a aquellos quereres y a los otros deseos

Ambos buscan el bien de la persona, pero la sociedad actual, con su consumismo de bandera, ataca constantemente a la persona, haciéndole creer que lo que es un simple deseo en realidad es un querer, algo vital, esencial, sin lo cual no logra su desarrollo personal. Es más fácil desear que querer. 

Es necesario saber diferenciar entre lo que es un querer y lo que es un deseo.Saber lo que hace crecer como persona y lo que no. El modo de saber la diferencia entre  uno y otro es sencillo: el querer algo nos cuesta, el deseo es mas fácil de conseguir y mas superficial, más unido a lo que los mass media nos proponen o a lo que los modelos de la farándadula nos presentan.

El deseo (o el querer, depende como se presente) ha de ser educado, frenado, medido. de lo contrario se dispara y convierte a la persona en esclavo del mismo y cuando esto sucede se puede decir que la educación ha fracasado y no se debe llegar a este punto jamas. 


EL JOVEN Y EL AMBIENTE QUE LE RODEA

BlogalaxiaEl mundo que rodea al joven en nuestros días gira alrededor de tres puntos: en primer lugar el narcisismo,  la hiperexaltación de los sentimientos, es decir la idea de que todo debe girar alrededor de uno  mismo. Este aspecto encierra al sujeto en sí mismo y le cierra al verdadero amor, hacia la donación de uno mismo hasta consumirlo en  la búsqueda del bien del otro.

El pansexualismo o  hipererotismo ambiental es el otro factor que invade prácticamente todos los ámbitos y espacios. Parece como si viviéramos una ‘alerta sexual’ permanente, que condiciona lo más cotidiano de la vida. El bombardeo de erotismo es tal que facilita las adicciones y conductas compulsivas, provoca innumerables desequilibrios y la falta de dominio de la propia voluntad, hasta el punto de hacernos incapaces para la entrega.

La  desconfianza. Desconfianza   en el futuro y de su presente. El egoísmo reinante se traslada al matrimonio y  el joven está  inmerso en  él    escuchando las continuas reyertas de sus padres y con la temible incógnita de no saber si al día siguiente sus padres seguirán juntos o no. Esta situación genera desconfianza. Desconfianza en el mañana, en el amor,   en la perpetuidad del matrimonio, en la sinceridad del amor que le "asegura" profesar el enamorado/a, etc. Esta desconfianza se traslada incluso a la confianza en la existencia de un Ser Superior que le ama y protege; es como una herida afectiva que da  la sensación de no pisar tierra firme  y de que todo fluye de una manera inexorable. Lo peor de todo esto es que ya ni perciben lo contaminado del ambiente que les rodea.

Ante esta situación el Docente,  debe en primer lugar describir esta realidad al   joven o a la joven, hacerle notar que esto no es lo normal, que hemos nacido para cosas mejores   y que al fin y al cabo el corazón no es de quien lo rompe, sino de quien lo repara. 


EL NIÑO Y LA PUBLICIDAD TELEVISIVA

BlogalaxiaExisten tres aspectos de especial interés en el análisis de la influencia de la publicidad televisiva sobre el niño:
a) En primer lugar, consideraremos la influencia sobre los valores y aspiraciones de los niños, que es el más decisivo,  pero también el más difícil de demostrar empíricamente. Tanto la intuición como los sondeos comparativos entre niños de distintas épocas, muestran que los niños actuales tienen como objetivo “ganar dinero”, en mucha mayor medida que los del pasado, como señala la investigación realizada por la Universidad de California comparando los niños de los años sesenta con los de los noventa. Sin embargo, esta constatación es el fruto de un conjunto de fuerzas, y a lo sumo puede decirse que la publicidad es una más entre las variables que propician el ascenso del materialismo (entiéndase: visión materialista de la vida), primero en  los niños y luego en los adultos.

b) Se puede considerar, además, otro efecto global: la rápida inculcación de valores adultos en los niños, tanto en los productos como en las escenificaciones publicitarias; por ejemplo, cada vez es más frecuente presentar relaciones infantiles que invitan implícitamente a la precocidad sexual. Este proceso se suma a la resultante de la prolongada percepción televisiva de programas de adultos, que acaba produciendo inexorablemente un adelanto de la edad a la que acaba la ingenuidad de los niños.

c) Un tercer efecto global sería la uniformización de los gustos infantiles a escala mundial. No parece que se trate sino de un capítulo más de la progresiva uniformización en todos los niveles de edad, pero que 
en los niños resulta más fácil de conseguir por su facilidad de ser moldeados. Las razones de este fenómeno deben buscarse en las estrategias de márketing mundial.

Los juicios de los niños mayores, por su parte, tienden a conservar un mayor grado de independencia ante la publicidad, presentando una mayor semejanza con los adultos
El tercer elemento relativo a los efectos globales de la publicidad sobre el niño hace referencia a su respuesta de compra. El principal estudio para el caso español es el del profesor José Manuel Esteve, que avala la extrema influencia de la publicidad, aunque limitada al caso de los juguetes (Esteve, 1983). Utilizó una ingeniosa metodología consistente en computar los pedidos realizados por los niños en las “cartas a los reyes magos” (2.029 cartas estudiadas) y correlacionar ese cómputo con el volumen de publicidad aparecido en televisión. Se encontró una correlación elevadísima (95%), lo que demuestra que las preferencias de los niños mantienen una relación directa con las marcas de juguetes que gozan en televisión de mayor presencia y mayor presupuesto.

De todos modos, existe un matiz importante, y es que, aunque se de esa estrecha relación entre publicidad y demanda, otro factor decisivo es la probabilidad real que tiene el niño de hacerse con el objeto deseado. La mayoría de las investigaciones  muestran que los niños suelen ajustar sus peticiones a las posibilidades de obtener el juguete que desea, lo que explica que, junto a la publicidad, existan dos variables fundamentales de demanda: la edad de los niños y los ingresos paternos: el niño de mayor edad tiende a comprender mejor cuáles de sus demandas podrán ser atendidas, en función del nivel adquisitivo de su familia, aunque es inevitable que existan niños caprichosos ajenos a este tipo de consideraciones.

Ante este panorama es exigente la intervención del docente a fin de enseñar al niño a ser un TELEVIDENTE CRÍTICO, llevando al aula de clase ejemplos concretos de lo que ve en TV para confrontarlo con los valores que en la escuela aprende.

LOS VARONES SE DESARROLLAN ENTRE LOS 9 Y 10 AÑOS

BlogalaxiaUn estudio realizado por la Academia Americana de Pediatría (AAP) ha documentado que los niños en los EE.UU. están experimentando el inicio de la pubertad seis meses a dos años antes de lo reportado en estudios anteriores, apunta la nota de prensa.
La edad del inicio de la pubertad en las niñas siempre había sido más temprana que la de los niños, pero ahora, según publica en esta investigación que verá la luz en «Pediatrics», la edad se estabilizado para ambos sexos. Los investigadores apuntan que hasta ahora había muy poca y vaga investigación disponible sobre la edad de inicio de la pubertad en los varones contemporáneos.
Para el estudio de las características de la pubertad en los varones, se contó con la participación de 212 profesionales en 144 oficinas en 41 estados pediátricos que registraron información sobre más de 4.100 niños.
Los datos revelaron que la primera etapa de la pubertad ocurre en niños blancos no hispanos aproximadamente a los 10,14 años, mientras que en los afroamericanos (sin raíces hispanas) es de 9,14 años y en los hispanos a los 10,4 años.
También observaron que la etapa dos de la pubertad, que incluye el vello púbico y la ampliación testicular se está produciendo entre seis y dos años antes que los datos de varias décadas atrás. Las razones e implicaciones para la salud que acarrea este adelanto de la pubertad, aún no están claras y estiman que se debe realizar otra investigación.

Datos importantes para los padres

«Los datos contemporáneos sobre la edad de la pubertad en los varones características de Estados Unidos desde el inicio hasta la madurez no han existido hasta ahora y son necesarios para los pediatras, los científicos de salud pública y los padres», señaló la autora del estudio, Marcia E. Herman-Giddens.
«Hacer el seguimiento de los cambios en el crecimiento y el desarrollo es una parte importante de la evaluación de la salud de los niños de la nación», apuntó y agradeció a los niños y pediatras que participaron en la investigación.
«Todos los padres necesitan saber si sus hijos están madurando dentro del rango de edad contemporánea, pero, hasta ahora, esto no había podido conocer» acusó Richard C. Wasserman, director de la Oficina de Investigaciones Pediátricas (PROS, por sus siglas en inglés).
«El estudio de PROS en la década de 1990 proporcionó datos contemporáneos de la pubertad de las niñas», dijo Wasserman. «Un estudio sobre la pubertad de los varones era una consecuencia lógica. Nuestros colegas endocrinólogo pediátrico ahora usan los estos materiales de capacitación en la evaluación de sus propios estudios y formación».