¿ADHD o IDHC? HE AHI EL DILEMA


El ADHD (ATTENTION DEFICIT HYPERACTIVITY DISORDER) o trastorno de deficiencia de atención con hiperactividad, forma parte de los llamados ADD (ATENTION DISORDER DEFICIT).

En los años 80´s, cuando yo era una niña, no recuerdo que alguna de mis amigas tuviera ADHD. Es más, no recuerdo a nadie que tuviera eso tan raro: ni mis hermanos, ni mis primos, ni los primos de mis primos, ni los hijos de los amigos de mis papás, ni los primos de los hijos de los amigos de mis papás, ni nadie.

En ese entonces, según recuerdo, sólo existíamos los niños normales: traviesos, distraídos, rebeldes, inquietos, juguetones, curiosos, parlanchines y ruidosos.

Según los psiquiatras un niño con ADHD, presenta las siguientes características:

Atención y concentración
1. Dificultad a la hora de establecer un orden en sus trabajos o pequeñas responsabilidades en la casa.
2. Le cuesta "ponerse en marcha" (para vestirse, hacer los deberes.....), pues se distrae fácilmente con cualquier otro estímulo.
3. Presentan problemas para mantener la atención hasta finalizar sus trabajos.
4. Pierden u olvidan cosas necesarias (agenda, abrigo, bufanda, cartera, deberes.....).
5. Parecen no escuchar cuando se les habla.
6. Olvidan realizar sus trabajos cotidianos (cepillarse los dientes, recoger la ropa....).
7. Pueden tener problemas a la hora de seleccionar que es lo más importante.
8. Prestar atención a dos estímulos a la vez (por ejemplo: seguir lo que dice el profesor y tomar notas al mismo tiempo).

Impulsividad
1. Con frecuencia actúan sin pensar.
2. Hablan en momentos poco oportunos o responden precipitadamente a preguntas que todavía no se han acabado de formular (delante de una visita, a clase...).
3. Les cuesta obedecer las órdenes, no porque no quieran obedecer, sino porque no están atentos cuando se les formulan.
4. Suelen ser poco previsores y olvidan planificar (se ponen a hacer sus deberes sin el material).
5. Interrumpen a menudo durante juegos o explicaciones.
6. Tienen dificultades para pensar antes de actuar.
7. Presentan dificultades para planificar.

Hiperactividad
1. A menudo mueven los pies y las manos o se levantan de la silla.
2. Van de un lugar a otro sin motivo aparente.
3. Se columpian sobre la silla.
4. Juegan frecuentemente con objetos pequeños entre las manos.
5. A menudo tararean inadecuadamente con la boca.
6. Hablan en exceso.
7. Durante el juego les cuesta esperar su turno y jugar de forma tranquila.


Las medicinas indicadas por los médicos para estos niños con este supuesto trastorno son más o menos las siguientes: Ritalin, Concerta, Focalin, Metadate, Cidrin, Cylert o Adderall. Que otra cosa no son que sedantes, tranquilizantes, anfetaminas, etc. para ser ingeridos por niños, en algunos casos, ¡de 5 años!

Recordando mi infancia y la de los otros niños que entonces eran mis coetáneos, saco la conclusion de que ¡¡¡¡todos teníamos al menos 20, y en el peor de los casos los 22síntomas apenas mencionados!!!

Según la neopsiquiatria, el ADHD en muchos casos no tiene cura, por tanto el niño deberá "aprender a convivir con su enfermedad" y a resignarse a estar medicado ¡¡¡toda su vida!!!

No cerramos los ojos a la realidad de que efectivamente existen niños con problemas de conducta y atención, sobre todo si éstos vienen de familias disfuncionales; sin embargo las cifras hablan de que solo en los EE.UU existen 7 MILLONES DE NIÑOS con este trastorno.

Este "desorden", continúan explicando los psiquiatras, se debe a un desorden químico cerebral, pero el detalle reside en que tal desequilibrio no se puede demostrar, como se demuestra el nivel de azúcar en la sangre, por poner un ejemplo.

Veámoslo desde otro lado: una mamá con un hijo tranquilo (sedado) tiene menos trabajo que la mamá o papá que debe tratar de ir al ritmo de su hijo, que siempre es mayor que el de un adulto; es mucho más cómodo un niño tranquilo a uno o unos con los que se precisa tener activos no sólo los cinco sentidos, sino inventarse un sexto: el estar en todas.

Lo mismo se diga de las maestras: qué facil para ellas tener un aula de niños tranquilos. Con un grupo de niños químicamente tranquilizados, qué facil y cómodo llevar adelante la lección de cada día, para el docente, claro.

Por otro lado es sumamente beneficioso para la industria farmaceutica vender esas drogas y en algunos casos esa venta será de por vida; es decir, sin mucho marketing habrán logrado fidelizar a sus clientes, gracias a un diagnóstico que está más en los libros de psiquiatría actual que en los papeles que demuestren con resultados tangibles que verdaderamente tal desequilibrio químico a nivel cerebral existe.


Entonces, a partir de lo dicho en los tres parágrafos anteriores, es lícito formularse esta pregunta: ¿es el ADHD una enfermedad que verdaderamente existe?

José Manuel Piedrafita, en su libro "El trastorno de deficiencia de atención. Realidad o conveniencia", responde a esa pregunta negativamente, y en ello estoy plenamente de acuerdo con él: NO EXISTE TAL ENFERMEDAD. LO QUE HAY ES FALTA DE INTERES, O DE ENFOQUE Y EQUILIBRIO DE LAS ENERGÍAS, QUE PUEDEN SER PROVOCADAS POR MUY DIFERENTES FACTORES.

Lo que sucede en un niño hiperactivo es sencillo y normal: tiene tanta energía que le impide concentrarse en una cosa.

Trataremos este tema más ampliamente en otro artículo, pues requiere darle la debida atención.

Pero por lo pronto podemos decir que tal ADHD, es más el resultado de una convención, en la que han confluido el interés de los padres y maestros que tienen cada vez menos tiempo para los hijos y una siempre creciente incapacidad de abnegación; y, obviamente, el interés de industrias que mueven grandes cantidades de dinero como bolas de nieve en bajada: deben crecer siempre, no importa si a costa de impedir a los niños ser lo que un día ellos mismos fueron: ninos normales.

Se trata en verdad de ADHD en los niños o de IDHC en los adultos:
I = Interés
D = De
H = Humanos (padres, maestros,etc.)
C = comodones

"Quien tenga oídos que oiga"

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