¿EDUCACION = EMPRESA? ¿EDUCAR = PRODUCTO?


Hoy por hoy, almenos en Perú, la Educación Privada ha entrado dentro de las leyes del mercado, y ha empezado a usar términos como: oferta, demanda, competencia, promoción, marketing, servicio al cliente... etc.

Es inevitable que en un mundo globalizado y empresarial como el nuestro, la escuela deba regirse de las leyes mercantiles, por ello si desea ofrecer un servicio educativo, lo primero que ha de hacer es captar "clientes" y ofrecer un "producto" que satisfaga las "necesidades" de los potenciales "consumidores".

En marketing es claro que lo que el empresario ofrece no son sólo productos físicos, sino también servicios, los cuales son considerados como actividades o beneficios ofrecidos para su venta y son básicamente intangibles y no tienen como resultado la propiedad de algo (Philip Kotler, Gary Amstrong, Fundamentos de marketing, p. 7.

En al ambiente educativo, existe un producto: el inmueble educativo, el mobiliario,equipos, material pedagógico, etc que es necesario mantener y ofrecer adecuadametne para que satisfagan la demanda y a los cuales se les pone precio a fin de que una vez hecho el pago correspondiente puedan ser usados.

También ofrece un servicio: la educación en sí, el cual se enmarca dentro de los bienes intangibles.

Pero, y aquí surge el problema, lo bienes intagibles, en teoría no son susceptibles de precio, por el simple hecho que existen realidades que no se pueden comprar ni vender.

¿Que servicio entonces "vende" la "empresa educativa"?

La respuesta en sí sería: la educación misma, el modo y la calidad con la que ésta se ofrece; lo que requiere de parte de la Institución educativa un grupo de profesionales muy bien preparados y empapados de la visión y misión de la institucion en la que trabajan.

Este servicio es posible "palparlo" en los objetivos que la Institución educativa tiene delante respecto al alumno y que generalmente son los ovacionados en los spots publicitarios, en el slogan de la institucion, etc.

Pongamos un ej.: la Institución educativa X ofrece el servicio educativo de esta forma: una formación para el éxito poniendo como base un equipo de profesionales exitoso. Y ¿qué entienden por éxito?: el ingreso a universidades ocupando los primeros puestos en los resultados de los exámenes de admisión a la universidad.

Otra Institucion Educativa ofrece no un ingreso pomposo a universidades, sino algo más intanbigle aún: hacer bien lo que debas hacer.

Para no dar tanto rodeo: el servicio educativo que se ofrece es presentado en forma concreta, es decir, la Institución educativa se compromete a enseñar esto o aquello, a sembrar tal o cual valor, etc.

En cierto modo al servicio educativo en sí intangible, se lo hace tangible, constatable, porque, como dije anteriormente lo intangible no tiene precio.

Pero si bien las leyes del mercado han tangibilizado lo intagible, el aspecto intangible de la educación sigue en pie y no viene incluida en ningún "paquete" educativo por el simple hecho de que educar no es sólo transmitir conceptos, sino formar personas.

Esto último despiega un abanico interminable de gestos y delicadezas que se añaden de forma implícita a aquello por lo que se está pagando pero que en realidad no se paga.

Quiero decir, el cliente paga para que su hijo reciba tal o cual materia de estudio, para que se le inculque tal o cual valor, etc. pero como la educación es la profesión dedicada al crecimiento integral de la persona, este hecho porta en si un sinnúmero de actividades que no se pueden preveer porque brotan espontáneamente en el quehacer educativo.

A un maestro se le paga por enseñar, pero no por sentarse al lado del niño cuyo aprendizaje va más lento en comparación a los otros y dedicarle tiempo y atención extra; nadie paga al profesor porque éste se acerque y trate de conocer el problema del alumno adolescente que se la pasa todo el tiempo triste, sin saber que dentro de él están sucediendo una serie de cambios que lo hacen ir de un lado a otro, sin que él pueda controlarlo y mucho menos explicarlo; nadie paga al maestro por estar atento a que ningún alumno sea objeto de burla de los otros; nadie paga al maestro por procurar que dos amigos que derepente son enemigos se reconcilien, etc.

Estos detalles no pueden ser descritos minuciosamente en ningún spot publicitario, por el simple hecho de que serían innumerables, porque no tienen precio y porque sólo se dan cuando el oficio docente no es visto únicamente como una labor por la que se exige luego una retribución económica, sino como un verdadero servicio a la persona.

Por ello para ser docente, hay que ser primero sensible a las necesidades del otro y estar siempre dispuesto a satifacer esas necesidades, aunque por ellas no reciba retribución económica alguna.

En último término para ser maestro hay que tener verdadera capacidad de entrega, vocacion de servicio, el único "vicio" que nunca es malo dejar crecer en uno.

No hay comentarios: