EL QUIÉN SOBRE EL CÓMO Y EL QUÉ

Navegando un poco en la web en busca de páginas que ofreciesen artículos que ayudasen al Maestro en su labor Docente y le ayudasen a él mismo a ser mejor docente, encontré muchas de ellas, pero todas centradas en ofrecer métodos, en explicar leyes, en ofrecer estrategias, técnicas, proyectos, etc.; pero ninguna le hablaba al Maestro de lo que él es y de la naturaleza de su labor.


De hecho alguna página de este género habrá, pues decir que uno ha navegado en la red hasta su último confín es decir un absurdo, como afirmar, por ej. que conocemos todo el océano. Pero sirva de muestra las muchas páginas en la que puede bucear un poco.


Vivimos en una época que privilegia los medios como si en ellos estuviese la solución a todo. Importancia y valor tienen, de lo contrario no existirían: medios son las tecnologías, medios son – y valga la redundancia- los medios de comunicación, medios son los medios de transporte, medios son todos los instrumentos didácticos, y así se podría enumerar un sinnúmero de medios sin los cuales hoy no podríamos vivir y menos cumplir nuestra labor en el área en que nos toque desarrollarla.


Aun los hombres que se ubican todavía en una era muy inferior en el tiempo a la nuestra, o para los que simplemente no existen las épocas de la historia, los medios son importantes. Para ellos medio es una flecha, una canoa, una alforja, una lanza, etc.


Por tanto los medios han existido y existirán siempre. Ellos en sí no son un problema, son al contrario un beneficio que nos simplifica la vida, que nos ayudan a hacer mejor lo que hacemos, a llegar con más facilidad a donde debemos llegar y así sucesivamente.


Repito, los medios no dan problema, la cuestión se presenta cuando la técnica o los medios – pues técnica viene del griego tekhné que se refiere a la destreza y habilidad con que se realiza un oficio, tal destreza puede darse por sí sola pero por lo general necesita de la técnica que le ofrece los medios para hacer mejor lo que hace- son puestos sobre la ética, sobre la persona, sobre el espíritu, cuando contribuyen a que se multipliquen las cosas pero a que las personas no mejoren.


Habrá quien para solucionar un problema en el aula recurra única y exclusivamente –y recalco estas dos palabras- a mejorar los medios, es decir los métodos y todos sus derivados. De hecho hoy es la tendencia general.


Pero en lugar de poner la atención en los qué y en los cómo, no sería bueno preguntarnos por el quién.


¿Quién da la clase? el Docente. Dejando claro que hoy el Docente es más facilitador que un detentor exclusivo del saber. Pero al fin, él es quien está en frente y es él quien conduce a los alumnos hacia el saber, para ello están los medios pero más importante aún es QUIEN ESTÁ DETRÁS DE LOS MEDIOS.


Podemos dejar que los alumnos elaboren una webquest, o una wiki que se vaya enriqueciendo cada vez más y llegue a ser una pequeña enciclopedia de uso de la Institución Educativa, podemos hacer que los niños o no tan niños realicen un proyecto de clase de química que los lleve a concursos internacionales en los que deje bien a su patria y a su colegio.


Si llegamos a conocer al Docente que alcanzó estos logros con su alumnado la pregunta espontánea será: ¿Cómo lo hiciste?


Otra vez el cómo. Es ya una cosa de costumbre.


Pero si en vez de lanzar esta pregunta nos detenemos a observar al Docente, a tratar de palpar su calidad como persona, a su modo de ejercer la docencia, a cuánta pasión pone en ello, a cuánto amor le aplica. Creo que allí hallaremos la mejor respuesta. Entenderemos que el cómo funcionó por el quién que los manejaba. Descubriremos que no se trata tanto de tener, o manejar bien esto o aquello o conocer la última técnica creada por la mejor Universidad europea o norteamericana, en fin descubriremos que no se trata tanto de TENER MÁS, CUANTO DE SER MÁS.


La educación centrada en el alumno debe, pues, ser complementada por una educación centrada en el Docente.


No perdamos el Oriente. Aun en alta mar lo barcos se guían siempre teniendo en cuenta algún punto de referencia que los lleva seguros al puerto.


No perdamos de vista de que primero somos nosotros y luego lo que damos y cómo lo damos, entonces la educación sí será más que cualquier otra cosa, una transmisión de humanidad, por la cual no sólo lograremos mejores alumnos, sino sobre todo, mejores personas.






4 comentarios:

Raudel dijo...

Hola Rocio.
Las personas dicen mucho de si mismas atraves de sus palabras, que son pensamientos y sentimientos escritos. Me doy cuenta que eres una persona dedicada, profesional, muy inteligente como todas la mujeres. A nombre de todos te doy las gracias por tu gran corazon, no te equivocaste al escoger tu vocacion. Yo se que no necesitas que te lo diga, las personas como tu disfrutan de lo que hacen porque aman hacerlo, pues les nace del corazon, eres especial; sigue adelante. Saludos. @};-

Raudel dijo...

A proposito, el nombre del blog es muy original. saludos ;)

Rocio Rueda dijo...

Gracias Raudel, acabo de leer bien tu comentario y por modestia tal vez no debí publicarlo, pero bueno ya esta ahí, y sirva para animar a otros a poner el corazón en lo que hacen.
Saludos

Rocio Rueda dijo...

El nombre proviene del griego, didáskein significa enseñar, no lo elegí por pura musicalidad sino que la palabra didaskein dice más que nuestro castellano enseñar.