EDUCACION PARA EL AMOR: LA AMISTAD

Estos artículos están enmarcados dentro de lo que hemos llamado una educación para el amor,  en oposición a la reducida educación  sexual que hoy se da, la cual  se limita, las más de las veces,  a cómo usar el sexo. 

Una educación para el amor es en pocas palabras un educación para optar por el otro, en activar el aspecto DONAL del ser humano, el cual haya su realización en la ENTREGA GENEROSA POR EL  BIEN DEL OTRO, ya que el hombre y la mujer alojan en su mismo interior un ser cuya plenitud no está en reposar sobre sí mismo, sino más bien en crecer y salir a encontrarse con quien recibe aquello que yo soy capaz de dar (Yepes Stork).

Ahora bien, la primera entrega hablaba de la simpatía, esa atracción recíproca entre dos personas. Inicio, sí, pero inicio sin el cual no se da el amor.Pasado el ímpetu primero que genera la atracción por el otro, que se fundamenta en el físico, o en la manera de ser, en la afinidad de caracteres, en la común cultura, idiosincrasia, gustos, etc. es preciso, que se vaya a más, de otro modo el amor no crece. Puntualizo que estamos direccionando estos temas hacia el amor entre hombre y mujer, pero este tema -el de la amistad- cabe bien dentro de lo que se da entre dos personas del mismo o distinto sexo: la amistad. Los buenos amigos son la familia que elegimos. Bien dice el poeta:

Qué sabor en el pan,
qué fáciles los pasos, 
AMISTAD, cuánto gozo
en tu apretón de manos.

Muchas veces el amigo es el hermano, otras el papá o la mamá, pero lo que hay que destacar es que la amistad entre quienes se dé es un valor preciosismo.

Sin embargo esta debe madurar,  basarse  en algo más profundo que la simple camaradería. Las grandes amistades son aquellas que se fundan en la pasión común por la verdad, por el saber, en el gusto compartido por el arte y por las cosas bellas, en el afán de justicia, en la lucha por un mundo mejor y también en un buen vaso de vino compartido al calor de la amistad (Poupard).

El periodo de la diversión, del fin de semana alegre, pasa; y llega el momento de las grandes decisiones y es entonces cuando el camarada pasa a ser el amigo, o a ser sustituido por éste.

Característica propia de la amistad, es lo que los antiguos llamaban amor de benevolencia.
La palabra benevolencia procede de la unión de dos palabras latinas: ben volere, es decir querer el bien del otro y procurárselo. Cuando la benevolencia es recíproca, se da allí la amistad. Si la benevolencia es unilateral, este amor vegeta un tiempo y luego muere; aunque hay quienes -generalmente las mujeres o personas entregadas al servicio de los demás- pese a no ser correspondidos mantienen en pie el deseo de procurar el bien del otro.

Es amigo el que siempre quiere nuestro bien, por ello el compañero de fechorías no se  llama amigo sino compinche.

Este característica amical, debe darse en el proceso que conduce hacia el amor verdadero, si la persona con la cual deseo compartir mis días no es para mí un comunicador de bien  ni yo lo soy para él, este amor está destinado al fracaso, se ha quedado tal vez en la etapa inicial, y ésta está muy cargada de lo emocional, durará un tiempo y luego se extinguirá como se extingue un fuego arrollador que no teniendo ya que quemar a su paso va disminuyendo hasta apagarse.

Pedro Salinas, el poeta del amor, describe esta aspecto del amor en los siguientes versos:

Perdóname por ir buscándote
tan torpemente dentro de ti.
Perdóname el dolor alguna vez,
es que quiero sacar de ti
tu mejor TÚ.
Ese que no te viste y que yo veo,
nadador por tu fondo, preciosísimo.
Y cogerlo y tenerlo yo en alto
como tiene el árbol la luz última
que le ha encontrado el sol.
Y entonces tú en su busca vendrías a lo alto,
para llegar a él, subida sobre ti,
como te quiero,
tocando ya tan solo a tu pasado
con las plantas rosadas de tus píes,
en tensión todo tu cuerpo,
ya ascendiendo de ti a ti misma.
Y que a tu amor entonces le conteste
la nueva criatura que TÚ ERAS.

El amor, el verdadero, nos saca de nosotros hacia algo mejor; nos mejora, nos hace crecer. El enamorado/a es también el amigo, debe serlo, si así es, el paso hacia el último eslabón del amor, el paso hacia la cúspide del amor es posible: el amor esponsal.

Pero ése, es tema de la siguiente entrega.





1 comentario:

Anónimo dijo...

hoy en dia se salta este hermoso tiempo "la amistad", se salta a la pasion , a la complicidad, a la relacion por interes.