PALABRAS Y PALABROTAS


BlogalaxiaEl viaducto de la mente es la palabra. Cuanto queremos expresar lo hacemos por  medio del lenguaje oral;  sin embargo en la actualidad a este lenguaje oral se le ha pegado, para algunos del modo más natural, lo que llamamos palabrotas o groserías y vaya groserías, las hay desde las blancas hasta las rojas intensas, que una persona con una buena dosis de educación simplemente prefiere posar la vista sobre algo mejor. 

La palabra grosero, viene del latín grossus que significa grueso, algo aún no pulido, en bruto. Por tanto la grosería como forma de hablar estaría ligada a la persona que no ha sido aún educada, refinada en sus expresiones, en cierto modo es alguien que no ha llegado a ser pulida del todo, que no ha alcanzado su belleza final, por ello su uso estuvo siempre ligado a gente de un status cultural bajo y a gente de mal vivir.

Respecto a la lisura hay más de una apología, apóyense en ella quien desee hacerlo, simplemente  pienso que el uso de palabrotas va muy de la mano con cuánto aprecio nos tengamos. Estoy convencida de que una de las palabras que hemos olvidado es el de persona, si supiéramos lo que ella abarca, si apreciáramos la hondura de su contenido nos amaríamos más y obviamente nos respetaríamos también por medio del  lenguaje que emitamos. 

Atravesamos por un declive cultural, lo que antes era impropio de una persona educada ahora es propio de ella casi connaturalmente, no se sabe si la cultura descendió al inframundo de la incultura o la incultura subió al mundo de lo culto, como una masa gelatinosa negra que lo fue envolviendo totalmente. 

Personalmente, por formación y convicción no soy de aquellas personas que usan groserías en su lenguaje, he recibido más de una bufonada por ello, pero a parte de valorarme no soy  como Vicente que va donde va la gente. 

El joven de hoy es muy desenvuelto y ello es bueno, es preciso que sepa y pueda expresar lo que siente; pero no confundamos  desenvoltura, con irreverencia, con falta de respeto -otra palabra  olvidada-, el joven es en sí entusiasta, alegre y lleno de energía, con que sea así y se demuestre así contagia y llena de luz donde se encuentre, no precisa añadir a esa su natural forma de ser condimentos que lo tornen insalubre haciéndose malsano para sí mismo y para quienes le rodean. Alfonso Ussía en su "Tratado de las buenas maneras" afirma que: la peor plaga que padece hoy la humanidad es la de la grosería.

Y no olvidemos: Tan sólo por la educación puede el hombre llegar a ser hombre. El hombre no es más que lo que la educación hace de él.

Immanuel Kant





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