SE VENDE SABER...

BlogalaxiaJean-Francois Lyotard, afirma en su libro La condición posmoderna. Informe sobre el saber,  que el saber  cambia al mismo  tiempo que las sociedades  entran en la edad llamada postindustrial y las culturas en la edad llamada posmoderna. 

Traducido en cristiano lo que Lyotard quiere decir es que en la era cibernética los avances tecnológicos han adquirido gran relevancia tanto en el ámbito económico como en el ámbito del saber. En el primero interesa sólo aquello que produce. El saber es y será producido para ser vendido, y es y será consumido para ser valorado en una nueva producción. En esta perspectiva el saber perdería su valor en sí, para pasar a ser un valor para. El alumno ante una realidad ya no preguntaría qué es, sino para qué sirve; y si no sirve para nada de lo que hoy se necesita es puesto de lado para ir en busca de otra cosa. 

Ya no se buscaría el saber por el sólo goce del saber sino que se buscaría el saber para algo, para algo que rinda, para algo que dé dividendos, de lo contrario es desechado; de ahí que pocos quieran ser por ejemplo filósofos, y que la tarea de docente sea una de las de menos valor. Hoy están de moda otras, y otras que rinden y otras que ofrecen el cielo en la tierra, y que son las profesiones de hoy, que ya no son una opción sino una necesidad. De hecho nadie quita el hecho de que nuestra sociedad es una sociedad cada vez más industrializada y por tanto exige profesionales que estén a la altura de las exigencias que ella  impone pero de ninguna manera ello indica que el saber debe convertirse en un producto que se ofrezca y se compre por ser necesario comprarlo. 

El saber es saber, palabra que se transforma en sabiduría, de sabio, de saber en primer lugar lo que  hay que saber: quiénes somos, a dónde  vamos y de dónde venimos y en segundo lugar, muy en segundo lugar es marketing, es administración, es idiomas, cosas maravillosas de saber pero que a la larga sólo convierten los centros de estudios,  en centros donde el saber se vende según las exigencias del mercado. 

Que quede claro, el saber no se  vende.

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