OBRAR BIEN A LA LARGA RESULTA "BUEN NEGOCIO"

BlogalaxiaExiste una llamada "moral de las consecuencias", es decir una moral que no busca practicar ni el bien ni el mal sino aquello que acarree resultados favorables independientemente de si, para conseguirlos, los medios son buenos o malos.

Hitler de hecho pensó así, por citar un caso extremo, él quería el predominio de la raza aria y simplemente inició un exterminio sistemático de todo aquel que no tuviese la piel blanca y los ojos celestes. De hecho tal forma de obrar era un verdadero genocidio; pero todo debía supeditarse a la causa del Tercer Reich, incluso el bien. 

Tal forma de "manejar" las cosas le quita al bien su bondad intrínseca y lo somete a las circunstancias: el bien hay que hacerlo cuando conviene y si es preciso hacer algo no bueno pero que dé buenos resultados, bienvenido sea.

Aplicado esto a la escuela habría que inculcar los valores, la disciplina, procurar un clima institucional favorable,etc porque finalmente a la larga resulta buen negocio. Los resultados son buenos: hay niños disciplinados, profesores alegres y un ambiente en general tranquilo.

Pero supongamos que todo este "buen negocio del bien" resulte luego de hacer una exclusión en el personal docente de los de temperamento introvertido, de los menores de 30 años, de la aceptación únicamente de niños con un CI superior a la media y sin problemas de conducta. Para un pragmático que ve en el bien un buen negocio lo primero o lo segundo daría lo mismo, lo importante estaría en los resultados. 

Sin embargo el bien no funciona así. En resumidas cuentas: practicar el bien porque a la larga resulta un "buen negocio" es el pragmatismo en su expresión  más pura. El bien no se le trata así, se lo practica por lo que es. La virtud puede costar mucho pero a la larga trae consigo mucha paz; ver el bien como un negocio es desvirtuarlo y rebajarlo.

No hagamos de la práctica del bien un negocio, es la forma más fría y calculadora de practicarlo, pongámoslo en el centro de nuestras acciones simplemente por lo que es.



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