PASIÓN POR LA ENSEÑANZA

BlogalaxiaLa pasión (del verbo en latínpatior, que significa sufrir o sentir) es una emoción definida como un sentimiento muy fuerte hacia una persona, tema, idea u objeto. Así, pues, la pasión es una emoción intensa que engloba el entusiasmo o deseo por algo. El término también se aplica a menudo a un vivo interés o admiración por una propuesta, causa, actividad, etc. Se dice que a una persona le apasiona algo cuando establece una fuerte afinidad, a diferencia del amor que está más bien relacionado con el afecto y el apego.

La pasión como patio, indica algo que el hombre padece, algo que  hace presa de él y no le deja y se convierte en el motor y motivo de su actuar. Así un hombre verdaderamente enamorado experimenta esa pasión por el ser amado, por que siente que el otro ser le llama hacia sí.

Cuando se habla de la pasión por la enseñanza se habla de una atracción por ella, de una vocación por ella. La palabra vocación viene del latín vocare, llamar, con lo que indica que la persona siente un verdadero llamado a la enseñanza, a ser el formador de niños y jóvenes, a ser el intermediario entre el saber y el alumno.

Lamentablemente en muchos países se ha minusvalorado la labor docente y se la ha puesto dentro de una de las más baratas y accesibles, de tal modo que "cualquiera" puede tener acceso a ella, y cuando digo "cualquiera" me refiero al hecho de que puede acceder a ella quien no tiene vocación docente. Y quien no lucha por algo, quien tiene algo muy a la mano, termina por tomarla sencillamente porque no le queda otra opción en el peor de los casos y eso es lo que en muchos casos sucede. 

Sin embargo para sentir una verdadera pasión por la enseñanza ella ha de atraernos en primer lugar y estando con ella sentirnos más que a gusto, sentir  el deleite de quien se encuentra con quien  o en este caso con qué quiere estar, con aquello para lo que sus cualidades le llevan, para aquello para lo que ha nacido.

Quien siente verdadera emoción al entrar al aula, quien pese a los años sigue preparando sus clases por más que sea la millonésima vez que las dicta, quien sigue formándose como un novel docente, ése está enamorado de lo que hace, ése siente pasión por la enseñanza.

Ojalá hubiesen menos docentes por obligación, porque la situación así se lo exigió y más docentes enamorados por lo que hacen. 

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