CLIMA DEL CENTRO EDUCATIVO

BlogalaxiaCuando un centro educativo tiene unas características propias y constantes llega a construir un estilo. Cuando esto es muy marcado llega a reconocerse a sus miembros por reflejar en sus vidas esas facetas.
Vamos a señalar  algunas de las que podrían constituir  el entramado sobre el que se edifica la propia personalidad.
1. Laboriosidad. Debiera ser obvio que un rasgo básico  en un colegio  fuera el trabajo intenso y ordenado. Un ambiente de aprovechamiento de las clases, de estudio personal. Lógicamente, quien primero debe encarnar esto es el profesorado. Un docente que no estudia al terminar su  jornada  laboral puede no tener fuerza para pedir eso al alumnado 
2. Respeto mutuo. Un centro educativo debe ser un foro de diálogo donde respetuosamente se expongan las propias convicciones. No es tolerancia rusoniana, sino  un respeto basado en el valor de cada vida humana.
3. Superación. El ser humano es perfectivo, abierto a posibilidades de mejora. Debe crearse un clima de superación, fundamentalmente personal, sobre sí mismo. Intentar  ser mejor que la evaluación anterior.  Cabe cierto grado de competitividad, pero desde la óptica  del equipo y donde los mejores dotados sirven a los que no lo son tanto. Se debe primar el esfuerzo personal, no los resultados.
4. Cuidado de los detalles. Una cultura de la calidad está en los detalles pequeños. Enseñar a terminar bien los trabajos, a cuidar la presentación. Vivir los encargos, hacer fichas de arreglos, cuidar el aseo personal, son algunos de los detalles que dan un tono alto al trato a los demás.
5. Unidad de intenciones. La educación no es una tarea arbitraria o caótica. Dada la dificultad inherente al perfeccionamiento personal y colectivo es necesaria una confluencia de esfuerzos en la misma dirección y concurrente al mismo fin. 
6. Orden. El orden es imprescindible para el trabajo serio, y es una manifestación de respeto a los demás. 
7. Libertad y responsabilidad. Un educando gradualmente debe ir asumiendo mayores cotas de libertad. 
Un objetivo de la educación es la autonomía personal. Es, por tanto, un valor decisivo adquirir y vivir en libertad. 
Lograr que cada uno resuelva acertadamente ese binomio es haberles ayudado a abrir la puerta de la autodeterminación personal.
Lograr el dominio de sí y asimilar bien la complementariedad entre los dos factores, permitirá alcanzar altas cotas educativas. 

No hay comentarios: