EL DOCENTE INVESTIGADOR

Blogalaxia¿Qué es investigar? Evidentemente investigamos la verdad, pero no una verdad de nuestras afirmaciones, sino la verdad de la realidad misma. Es la verdad por la que llamamos a lo real, realidad verdadera. Es una verdad de muchos órdenes: físico, matemático, biológico, astronómico, mental, social, histórico, filosófico, etcétera.

Pero, ¿cómo se investiga esta realidad verdadera? La investigación de la realidad verdadera no consiste en una mera ocupación con ella. Ciertamente es una ocupación, pero no es mera ocupación. Es mucho más: es una dedicación. Investigar es dedicarse a la realidad verdadera. Dedicar significa mostrar algo, con una fuerza especial de. Y tratándose de la dedicación intelectual, esta fuerza consiste en configurar o conformar nuestra mente según la mostración de la realidad, y ofrecer lo que así se nos muestra a la consideración de los demás. Dedicación es hacer que la realidad verdadera configure nuestras mentes. Vivir intelectivamente, según esta configuración, es aquello en que consiste lo que se llama profesión. El investigador profesa la realidad verdadera (Zubiri)

Así las cosas la tarea de investigar es una verdadera profesión, una verdadera dedicación como ya lo decía anteriormente en el texto citado de Zubiri. 

El docente para enseñar recibe un texto y con él la posibilidad de ampliarlo. Al docente se le  invita en cierto modo a  investigar. Al menos ésa debería ser la intención. De hecho la tarea de investigación no es algo a lo que el docente pueda dedicarse a tiempo completo pues su labor es la de ser docente; sin embargo no está exento de ella, es más está en cierto modo obligado a ella en gran medida pues las lecciones no pueden reducirse a una repetición monótona de lo que dice el texto ni transferir la tarea de investigar al alumno, el cual sólo sabrá cómo y donde investigar si el docente sabe hasta donde puede llegar por haber él recorrido previamente ese camino de búsqueda. 

Ahora bien, si bien es cierto que no podemos tener docentes investigadores 100% dedicados a ello pues tal labor absorbe tiempo y energía, es decir -haciendo una comparación- la docencia no puede ser una industria de la investigación, para ello ya hay gente especializada, el docente debería ser al menos un alfarero de la investigación, alguien que  la realice a otro nivel pero que la realice, según sus oportunidades y posibilidades: inscribirse a revistas especializadas en su área, conocer páginas web que siempre esté brindando nueva información, la lectura constante de libros, etc. 

Con docentes investigadores tendremos clases ricas de contenido sumamente entretenidas para los jóvenes si se saben utilizar  las técnicas adecuadas. Lo importante es que el saber esté siempre en crecimiento en el docente y luego en el aula. 

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