LA EDUCACIÓN DEL DESEO

BlogalaxiaEducar es introducir a alguien en la trayectoria personal adecuada y esto con amor y conocimiento, con voluntad e inteligencia. Es sacar el plus que hay en cada persona, es llevar al  hombre a que se supere a sí mismo.

La educación es la estructura del edificio personal, la cultura es la decoración (Enrique Rojas) La primera enseña a la persona a ser una estructura firme en medio de la corriente de la vida, a seguir siempre un sólo sentido, el que va hacia adelante y hacia arriba; lo segundo enseña a vivir de acuerdo  a la dignidad de la persona. La dignifica. Sin embargo entre educación y cultura hay unos bordes fluidos, no son dos linderos bien definidos, el uno implica al otro. 

El deseo es el anhelo de algo y que da fin a alguna carencia, que nos empuja en una dirección y  que para muchos puede significar un sufrimiento. Ahora bien hay deseos que se disparan solos porque pertenecen a nuestra naturaleza el apetecerlos, ella los necesita para seguir subsistiendo; y hay otros que dependen de nuestra voluntad, de nuestro querer, de nuestro antojo, ambos hay que saber administrarlos pues la saciedad desencadenada de uno u otro rebaja a la persona  a un manojo de pasiones irrefrenables que lo pueden descender, en un plano conductual,  en  su nivel de persona y reducirlo al nivel de un animal. Pero especial interés prestan la segunda clase de  pasiones, las que brotan de nosotros casi como un capricho, como un gusto, etc.  Se podría hacer una diferencia entre los primeros con los segundos, llamando a aquellos quereres y a los otros deseos

Ambos buscan el bien de la persona, pero la sociedad actual, con su consumismo de bandera, ataca constantemente a la persona, haciéndole creer que lo que es un simple deseo en realidad es un querer, algo vital, esencial, sin lo cual no logra su desarrollo personal. Es más fácil desear que querer. 

Es necesario saber diferenciar entre lo que es un querer y lo que es un deseo.Saber lo que hace crecer como persona y lo que no. El modo de saber la diferencia entre  uno y otro es sencillo: el querer algo nos cuesta, el deseo es mas fácil de conseguir y mas superficial, más unido a lo que los mass media nos proponen o a lo que los modelos de la farándadula nos presentan.

El deseo (o el querer, depende como se presente) ha de ser educado, frenado, medido. de lo contrario se dispara y convierte a la persona en esclavo del mismo y cuando esto sucede se puede decir que la educación ha fracasado y no se debe llegar a este punto jamas. 


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